diciembre 03, 2014

Malas prácticas editoriales

editoriales estafa


Cuando uno inicia su camino en el mundo de la escritura, hay mucho desconocimiento sobre el mundo de los «juntaletras» y, sobre todo, de las editoriales. A medida que avanzas, recopilas muchas experiencias y opiniones. Lees lo que cuentan otros sobre terceros y vas forjándote una ligera idea sobre cómo funciona esto. 
Hoy escribo esta entrada para todos aquellos que se inician en esto de escribir historias.

Empezaré con una anécdota.
Hace ya algunos años, terminé de escribir una novela. Con la satisfacción de «un padre que acaba de ver nacer a su hijo», decidí enviarla a diversas editoriales con intención de publicarla. Recibí en poco tiempo correos electrónicos diciendo «no se ajusta a nuestro catálogo». Alguno me pedía el manuscrito para valorarlo y la gran mayoría no respondieron o me dieron una negativa de forma educada. Hasta que un día recibí una carta vía correo postal.
Lleno de emoción leí aquellas líneas. Habían leído mi novela y les había gustado. En la carta me notificaron que en breve recibiría una llamada. Y así fue: me llamó una mujer por parte de aquella editorial interesada en publicar mi obra. Me envió el contrato y todo fue bien hasta que leí las cláusulas. Una me llamó especialmente la atención: «el autor deberá vender 100 ejemplares durante la presentación y la siguiente semana o pagar el valor de los mismos».
Debo admitir que me lo planteé. Eché cuentas y cavilé un largo rato sobre aquello. Hasta que tomé una decisión: no acepté publicar con aquella editorial.
Fue una decisión difícil. Nadie dijo que publicar tu novela con una editorial fuera tarea fácil, pero considero que tomé una buena decisión. Al cabo de unas semanas empecé a leer posts sobre distintos autores que sí aceptaron ese contrato y quedaron totalmente defraudados. No era oro todo lo que relucía...

Yo considero que el escritor aporta trabajo, por lo tanto no es cliente. Desconfío sistemáticamente de quienes, para publicar mi trabajo, me piden dinero. Directa o indirectamente. Ahora bien: quien considere oportuno pagar por publicar, está en su derecho. Es una opción como cualquier otra; y no dudo en que haya empresas capaces de ofrecer un buen servicio.
A continuación, quisiera describir algunas de las «malas prácticas» que llevan a cabo algunas «editoriales».

Co-edición encubierta.
Sí, suena extraño. A día de hoy son varias las empresas que ofrecen este servicio. Te dicen que no te cobrarán por sacar tu libro, pero deberás vender 30, 50 o 100 ejemplares durante la presentación.
Hay mucha polémica con ciertas editoriales que ofrecen este pacto porque no dejan claras las cláusulas y, en algunas ocasiones, no especifican el precio final del libro en el contrato. Recomiendo leer con mucha atención la letra pequeña, porque muchas veces el precio del libro es astronómico y, sin duda, habrás pagado el precio de la tirada multiplicado por tres. A parte de las múltiples quejas que llegan por no ver ni un céntimo de la primera edición (y, en ocasiones, ni de las posteriores).

Co-edición con precios inflados.
Estos no te hablan de ejemplares vendidos. Te envían un presupuesto muy bonito con un precio que te hace pensar en hipotecar tu vivienda. Y aún tienes que darles las gracias, ¡te van a pagar la mitad de la edición!
Por supuesto, nadie trabaja gratis. Los correctores, los encargados de maquetación, el diseñador de portada, etc. también tienen la mala manía de pagar las facturas. Pero si pides presupuesto a algunos profesionales del sector, comprobarás que los precios incluidos en ese presupuesto están inflados.
Recomiendo que estudies esos presupuestos con detenimiento. No seas impaciente: merece la pena valorar opciones.

Antologías masivas.
Mayoritariamente suelen ser de microrrelatos: a mayor participación, mayor beneficio. Por norma general, ningún autor verá remunerado su trabajo. La finalidad de esas antologías es piramidal: cada autor convence a sus padres, sus amigos y allegados para que compren su obra. La distribución suele ser bastante pobre y, en muchas ocasiones, deberán comprarse por internet a la editorial, porque no hay librería que los venda (o solo lo venden bajo demanda).

Sospechosas editoriales digitales.
Debido a las facilidades que aportan el nacimiento de plataformas como Amazon, mucha gente se cree capaz de crear su propia editorial. Su trabajo consiste en crear archivos y subirlos a dichas plataformas, sin dignarse siquiera a valorar la calidad de lo que publican y mucho menos corregir. Y cobran un porcentaje por algo que, en realidad, podría hacer cualquiera.
A veces conviene plantearse una opción mejor o estudiar con detenimiento a la editorial. Yo recomiendo preguntar a otros autores que hayan trabajado con ellos.

Mi consejo es que seáis pacientes. No os desesperéis cuando no logréis el contrato con la editorial que queréis, sed autocríticos con vuestros trabajos y, cuando os llegue una oferta, estudiadla con muchísima atención. Si tenéis dudas, preguntad a vuestro contacto con la editorial o consultad a un especialista en contratos y trámites legales. Y, por encima de todo, aplacad la euforia del momento: estudiad todos los puntos con frialdad. También es recomendable ponerse en contacto con alguno de los autores publicados y preguntarle por su experiencia con ellos.

Seguramente, algunos de los compañeros escritores que visitan mi blog habrán vivido distintas experiencias que yo animo a que compartan en los comentarios (y, de la misma forma, os animo a leer las aportaciones que ellos hagan).
Un escritor que se precie habrá conocido algún que otro caso dudoso. Ya sea porque cayó en la trampa, porque algún conocido lo hizo o porque le llegó la oferta.

A continuación, un par de comentarios amigos sobre este tema:

Jaume Vicent (Excentrya)

Pues, sin decirte el nombre (es diu el pecat, però no el pecador). Se pusieron en contacto conmigo, muy emocionados que me iban a publicar, me pidieron dinero, les dije que no. Al tiempo me contactaron de nuevo para decirme que sacaban una nueva línea y me dijeron que me publicarían sin cobrarme, les di el OK...y nunca más se supo. Llegaron incluso a darme largas en plan: no, el editor no está...
Profesional, muy profesional.

Ángeles Pavia Mañes (correctora)

Yo, como correctora, te cuento: me contratan para corregir dos libros. Acordamos precio, me racanean hasta lo indecible, hasta el punto de que, tras entregar el trabajo y meses de correos reclamando el pago, con los libros publicados y vendiéndose, me dicen que no me pagan, que los demande si tengo ganas de gastarme más pasta de la que iba a cobrar.

¿Cuál es vuestra experiencia?

*Fotografía perteneciente a la galería de achtung-achtung

22 comentarios:

  1. Pues mira, Viktor, a parte de la experiencia que te conté (y que has expuesto), también pasé por la misma que tú; me regalaron los oídos, me pintaron la vida color de rosa y luego me dijeron que tenía que vender 100 ejemplares en la presentación, que parecen muy pocos, pero cuando lo piensas en frío te das cuenta de que a tus padres, familia y amigos no les vas a encasquetar 100 libros ni de coña...y luego claro a 10 o 12€ cada libro...
    También he tocado las co-edición con precios inflados, incluso escribí un relatillo en Excentrya contando la experiencia. 3000 billetazos me pedía el compadre, ni Luís Candelas.
    Recuerdo que, hace ya tiempo, escribí un artículo sobre todo esto, que todavía va rondando por ahí, y que a más de uno le sentó como un tiro. Me llevé más de un palo, por decir las cosas como son. Pero me alegro de ver que no soy el único que trata de destapar a esta gente.
    Un abrazo, Viktor, felicidades y gracias por un artículo como este.

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    1. Suele ser muy común. Hay editoriales que, por un motivo o por otro, conocemos todos los que hemos puesto las patas en el mundillo literario. En mi caso eran 100 libros y los precios que había en el catálogo de la editorial rondaban los 20 euros. Vamos, era imposible vender 100 libros.
      También recibí una oferta de co-edición. Mi pareja es diseñadora gráfica, por lo que rápido vi que los precios no cuadraban. Un día le comenté (por encima) los precios a un amigo escritor y alucinó.
      Por supuesto, si alguien quiere aceptar este tipo de contratos es libre de hacerlo. Con esto tampoco quiero decir que la autoedición o co-edición sean malas. Simplemente que a veces es mejor valorar opciones. Hay personajes que se aprovechan de la ilusión de quienes empiezan...
      Muchas gracias por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo

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  2. Hola, chicos:
    Mi experiencia particular fue, de forma resumida, que publiqué un documento (trabajo final de carrera) con una "editorial" que no me cobró nada, pero cuyo resultado fue el mismo que tirar el documento por el retrete. Esta situación se presentó en un momento especial de mi vida y por los resultados, evidentemente, no me dio el cerebro para analizar la cuestión a fondo.
    Como "no hay mal que por bien no venga" a raíz de este trance he profundizado en los derechos de autor, en los contratos de edición y en todo lo referente a la propiedad intelectual (y hasta la industrial, por temas de marcas), que son los temas que dan origen a estas situaciones desagradables.
    El inicio de los conflictos es el contrato de edición, por ello aconsejo siempre a los autores entenderlos y comprender el alcances de todas y cada una de sus cláusulas y, si no entienden algo, por mínimo que sea, que se asesoren o averigüen de qué se trata porque una vez firmado el contrato ya no hay negociación que valga.
    Considero muy acertado tu consejo, Viktor, de ser pacientes, siempre es mejor un paso lento pero firme.
    Aprovecho a colar dos entradas de mi blog sobre el tema de la coedición:
    De qué hablamos cuando hablamos de coedición: http://bit.ly/1yaCka7
    Cómo identificar una editorial de coedición: http://bit.ly/1FJu2Kv
    Abrazos.

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    1. Creo recordar que leí algo de eso en alguna entrada vieja de tu blog.
      Por supuesto, está genial poder informarse con todo lo relacionado con los derechos, contratos y propiedad intelectual. De hecho, estaría bien que lo hiciéramos todos. Muchas veces firmamos papeles sin entender la mitad de lo que expone y, a raíz de eso, vienen los problemas.
      Gracias por tus consejos en forma de entrada. Y gracias también por tu visita y comentario.
      Un fuerte abrazo =^.^=

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  3. Mi experiencia en ese aspecto no está siendo mala. Tengo esa misma cláusula de los 100 ejemplares que debo vender pero sin fecha límite. En la presentación sólo vendí 22, y un mes después 18 o 19 más. El editor no me presiona y encuentro algunas referencias al libro en google. Está en la casa del libro y otras webs (en la de la editorial, por supuesto), y entiendo que lo que se venda por ahí es para el editor (yo no puedo controlar eso de ninguna forma) y no se descuenta de los más de 50 ejemplares que tengo en mi casa. Pero vamos, sin presiones y con buena relación con la editorial lo llevo bien, era consciente de que el esfuerzo debía ser mío y, como tanto se dice hoy en día, soy escritor, distribuidor, publicista y me organizo las presentaciones en bares y cafeterías. Pero eso sí, no pago nada que no haya cobrado antes del cliente. No es lo que uno soñaba cuando pensaba en publicar, pero tampoco es tan malo como otras experiencias que leo. A título personal admito que es algo que me está dando satisfacciones. Un saludo.

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    1. Buenos días Luís,
      Me alegra leer que alguien ha tenido una buena experiencia con esa cláusula de los "100 libros a vender". De hecho, creo que eres la primera persona que me ha comentado su bienestar en esa cláusula. ¿Nos podrías decir con qué editorial has sacado tu libro? ¿Han realizado un buen trabajo de diseño, corrección y edición?
      Por lo general, muchos comentan que sí tienen esa presión y, si no venden los libros en una semana, se les reclama el pago. Y ni un céntimo de esa tirada va al escritor.
      Por supuesto, a día de hoy un escritor debe desenvolverse en muchos (demasiados) campos, pero es lo que tiene la crisis del sector...
      Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu visita y comentario =^.^=

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    2. Me ha publicado Ediciones Hades. La calidad del libro (aspecto físico, digo) es buena (la portada, de hecho, me maravilló, el diseñador captó la idea casi mejor que yo mismo). Desde que me dio el 'sí'' hasta la presentación le hice varias correcciones al manuscrito que aceptaron sin ponerme pegas. Una queja que oigo mucho a otros autores es la prisa que tienen las editoriales 'sospechosas' por ponerlo en la calle, y yo puedo decir que de una primera opción de presentarlo en junio, al final se fue a octubre, y el editor no me puso ninguna pega, siempre entendiendo que yo tenía mis razones para retrasarlo pues quería asegurarme de hacerlo bien. Espero que todo siga así porque me gustaría volver a publicar con ellos aun sabiendo que no es poco lo que me toca hacer a mí.

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    3. Gracias por tu testimonio, Luís. Pues yo no sabía que trabajaban así desde Ediciones Hades.
      Sí, dichas editoriales (según comentan) responden muy rápido. No sé si todas o solamente algunas. Y pretenden agilizar los trámites a la par que de alaban en exceso. Siempre eres "el autor del mejor manuscrito que han visto en años" y cosas parecidas. Pero bueno, supongo que cada empresa tendrá su "modus operandi"...
      Un fuerte abrazo y mucha suerte con tu novela

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  4. Yo he tenido varias experiencias editoriales (y de todos los colores!), que si me tengo que poner a explicarlas todas no acabo. No me gusta hacer publicidad, pero en mi blog están todas ellas, en una sección que creé para relatar a mis lectores el camino hacia la publicación.

    Un consejo: hay que leer cada punto de los contratos con lupa, y si no se está seguro 100% no firmar.

    Muy buen post. Toda ayuda es poca para los compañeros de fatigas que intentan hacerse un hueco. ¡Saludos!

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    1. Por supuesto, también cabe la posibilidad de encontrarte con una buena editorial. Y cada escritor tendrá una experiencia dentro de cada una...
      El mejor consejo que puede darse: leerlo todo con atención.
      Muchas gracias por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo =^.^=

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  5. Gracias por este artículo Viktor. Yo conozco una persona a la que le sucedió con una editorial, y es triste ver que pasen estas cosas. Ahora cuando la veo ser reconocida por la nueva edición que sacó de la obra maltratada, o al veo llegar a la segunda edición con una editorial que mima a sus autores, no quepo de gozo en mí.

    Hay editoriales que sin merecen la pena, sean pequeñas o no.

    Me ha encantado tanto este articulo, ahora que ando buscando por la red sobre publicación en Amazon y esas cosas, que aunque yo no soy por ahora de envío a editoriales, porque lo que escribo o cómo lo escribo creo que no les interesaría, no solo me lo guardo, sino que además lo comparto hoy en mi post.
    Nunca están de más las advertencias ;-) y si pueden ayudar a alguien, mejor que mejor...
    Un abrazo muy grande!!!Besitossssss

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    1. Tal como he indicado, muchos nos hemos encontrado con eso. Un día en Facebook bromeábamos cobre una supuesta carta que todos habíamos recibido. Es triste, pero es muy común.
      Por supuesto, es una alegría ver que —pese a esos sucesos— los autores resurgen de sus cenizas.
      Te doy toda la razón: hay editoriales pequeñas que hacen muy bien su trabajo. A veces son una opción a plantearse.
      Amazon es otra opción. Muchos dicen que la autopublicación digital es el futuro de la novela. El tiempo lo dirá... Yo creo que, si se hace bien y se realiza una inversión, es una buena opción.
      Muchas gracias por tu visita, el comentario y el share =^.^=
      ¡Besines!

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  6. Qué artículo más bueno, Viktor. Este se me había pasado, ayyyyy... Tengo dos amigas que sufrieron casos de editoriales que no deberían llamarse así y, en vista de su experiencia y con mis objetivos muy claros, ni me planteé en ningún momento probar fortuna (o infortunio) en ellas. Pero sé que hay más de un escritor/escritora que cae en estas trampas y seguirán cayendo si nadie les advierte de lo que se vana a encontrar. Gracias por informar!

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    1. Muchas gracias Nuria :-)
      Yo, a raíz de lo que leí tras mi experiencia, me volví aún más cauto. Por supuesto hay gente que se ciega ante la posibilidad de publicar (y que te digan que has escrito un libro buenísimo, que vas a hacer una presentación que va a ser un éxito, que vas a ver tus libros en las librerías punteras, etc. es algo que deseamos oír todos). Pero debemos ser cautos...
      Por supuesto, este post quiero que sirva para que aquellos que llevan a cabo prácticas abusivas se vayan a pique. Que no cacen a nadie...
      Muchas gracias por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo =^.^=

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  7. Un artículo muy interesante para los autores en busca de editorial.

    Yo en su día puse Orquídea Blanca en manos de Atlantis y fue una de las peores ideas que he tenido en mi vida (sí, digo la editorial porque si hay alguien que deba avergonzarse de lo que hizo es dicha editorial y no los autores que firmamos con ellos en su día). No por la venta de 100 ejemplares en el día de la presentación, que por suerte (mucha familia, muchos conocidos y una entrevista en la televisión local -Tpa-) vendí ese día, sino porque me engañaron con la distribución.

    Lo que dijeron fue que distribuían en el Corte Inglés, en La Casa del Libro y sitios igual de relevantes. Y sí, ellos distribuían ahí, pero no todas las novelas. En Asturias (dónde vivo) La Casa del Libro lleva desde 2010 esperando por el ejemplar, gente de Madrid que seguía mi blog me informaron de que en el Corte Inglés les aparecía como una obra inexistente o desde Salamanca dónde estuvieron más de un mes esperando por un libro. ¿Distribución nacional? ¡Ja!

    Después mintieron con las ventas anuales. Solo una librería pequeñita de mi ciudad, Avilés, vendió más de 50 libros en un año. Son conocidos míos y me enseñaron sus albaranes, sin trampa ni cartón. ¿Y qué me dicen ellos tras un año? Que vendí 15 libros.... Imaginaos la frustración que eso supone. Por suerte yo podía demostrar que, al menos, más de 50 se habían vendido. Entonces ellos rectificaron y me enviaron el importe de 80 ventas (posteriores a los 100 de la presentación).

    Como era de esperar, tras cobrar ese primer año rescindí el contrato. Algo que me costó un triunfo pues el editor nunca estaba disponible, aún no tenían los papeles preparados... En fin, un fuego cruzado de mails.

    Por suerte recuperé los derechos, trabajé mucho más mi obra, pagué a una correctora y me autoedité bajo un sello. Y sí, me gasté los cuartos, pero fue una inversión que se recuperó. Merece la pena intentarlo y si se hace, hacerlo bien.

    Otra cosa que hicieron rematadamente mal fue sbreestimar la novela. Le pusieron un precio de 20€... Eso para un autor novel es complicadísimo de vender.... Vamos, es que hasta para Stephen King. Y si yo como autoeditada pude permitirme el precio de 14,95 y el ebook a 3... ¿A quién quieren engañar?

    Esa editorial vive de "las presentaciones" y esos 100 ejemplares. Punto y final. Eso sí, también hay autores con más suerte que al parecer están a gusto con ellos... Ahí ya no me meto, pero sí que recomiendo que todos lean muy bien esos contratos editoriales y que se repiensen bien si deciden aceptar con Atlantis.

    Por cierto, cuando firmé con Atlantis tenía 24 años (2010), cuando rescindí el contrato 26 y cuando reedité Orquídea Blanca 27 (2012). Quiero decir que, yo no era ninguna niña, sabía lo que significaba un contrato y lo que implicaba, no me dejé engañar, a mí me engañaron y me mintieron con la supuesta distribución.

    Ahora con 29, que lo veo con distancia, entiendo que es una experiencia que me sirvió para aprender qué clase de gente hay en este mundo de letras y cuánto intrusismo hay en él (el corrector de Atlantis que corrigió mi novela desde luego no lo era).

    Perdón por el rollazo, cada vez que hablo de esa experiencia intento hacerlo con claridad. No engañar a nadie y que la gente sepa que significa firmar algo con ciertas editoriales.

    Un saludo!!

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    1. Muchas gracias por contarnos tu experiencia. Yo no puedo aportar esos hechos, porque fui de los que no aceptó su contrato. Desde entonces, cada cierto tiempo, he oído hablar mal sobre los tratos de esa "editorial". Incluso quien me habló maravillas poco antes de que yo me echara para atrás, me dijo (al cabo de un tiempo) que había perdido el tiempo con ellos.
      Por lo que me consta, la última novela que has publicado lo hiciste con Ediciones Babylon. Supongo que habrás notado la diferencia...
      Muchas gracias por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo!

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    2. Pues me alegro mucho de que rechazaras esa oferta porque, aunque pudieras haber sido de esos autores afortunados que están contentos con ellos, es un riesgo demasiado grande.

      Ediciones Babylon es justo el polo opuesto. Su plantilla está configurada por gente profesional y eso se nota en el trato y el mimo a las obras (a las obras, que no a los autores, aunque para un autor que mimen su obra es como si le mimaran a él). Solo hay que coger un libro de Babylon, ver su diseño, maquetación y leerlo para ver que ha sido un producto muy trabajado y digno de su precio (hay muchas personas colaborando en ese ejemplar y todas merecen su beneficio de venta al público), y eso siendo mucho más asequibles.

      Pero no digo nada nuevo, si alguien ha comprado algo en Babylon ya verá, en la rapidez y el trato, el reflejo del buen trabajo.

      Suerte con tu obra!

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    3. Muchas gracias a ti por compartir con nosotros tu experiencia :-) ¡Y mucha suerte también!
      Un fuerte abrazo

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    4. Yo también recibí una carta de esa "editorial". El manuscrito era una compilación de relatos y para ellos todos eran lo mejor que habían visto nunca. Yo estaba ilusionado, por fin alguien valoraba mi obra. Al poco me llamaron por teléfono y me expusieron las condiciones. Cuando escuché lo de los 100 libros y el precio, mi instinto me puso alerta. Después de una larga charla, o monólogo porque yo solo escuchaba con al mosca detrás de la oreja, le dije a aquel tipo que me lo pensaría. A las dos semanas me volvió a llamar. Entonces le dije que no tenía 1.200 € (precio de los 100 libros), nadie me dejaba un local para la presentación ni tampoco conocía a tanta gente para venderlos. Colgó y no me volvió a llamar jamás. En definitiva, solo si controlas el ego tus ojos ven la realidad de este tipo de negocios. Un abrazo a todo el mundo y me alegro que divulguéis este tema. Saludos.

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    5. Seguramente tomaste la decisión más sensata y correcta. Tal como se apunta en diversos lugares, no es el mejor lugar al que un escritor puede ir a parar.
      Gracias por tu visita y comentario.
      Un fuerte abrazo =^.^=

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  8. Yo no os puedo contar mi experiencia porque no existe, pero sí había oído hablar de estas prácticas (aunque no de todas ellas: gracias Víktor por ampliar mis conocimientos al respecto).

    Lo cierto es que hay mucho listo que se aprovecha de las ilusiones de los escritores noveles y no sólo no les ayudan a hacer realidad su sueño, sino que los sacan la pasta como un charlatán de feria.

    Está bien que estos artículos rulen por la Red y abran los ojos a los escritores principiantes. Yo también creo, como tú, que si tu escrito es bueno hay que creer en él, trabajar por él, tener paciencia y fe. Si es bueno, insisto, acabará por salir adelante.

    Personalmente no lo he intentado nunca con una editorial y he optado por la autopublicación. No sé qué tal me irá (espero poder ir contandooslo el próximo año), pero sí que tengo clara una cosa: yo seré mi jefe, yo seré quien tome las decisiones y mis erroresy pérdidas serán mías. También lo serán las lecciones que aprenda con ello :-)

    Un saludo, excelente artículo y buen finde :-))

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    1. Me alegra saber que podrás conocer un poquito más gracias a este post.
      Yo comprendo que una editorial es una empresa. Y como empresa busca ser rentable. Pero esto, a mis ojos, es un poco "pagar para trabajar".
      La autopublicación es una solución muy buena. Cada vez se habla más sobre el futuro de la novela en Amazon y no es ninguna idea descabellada. Yo preferí esperar y buscar una editorial. Al igual que tú, espero poder contar mi experiencia a lo largo del próximo año. Consideré que aún me quedaba mucho por aprender y preferí ponerme en manos de profesionales. Sin embargo, no descarto ir por libre en un futuro.
      Un saludo y muchas gracias por tu visita y comentario. Un fuerte abrazo!

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